LOS ÁNGELES — Sería difícil culpar a Oscar de la Hoya si está pensando en sus futuros compromisos, aunque por experiencia propia sepa lo peligroso que es.

El Golden Boy tiene importantes planes en el horizonte, un desquite el 20 de septiembre con el rey libra-por-libra Floyd Mayweather Jr. Su primer encuentro el pasado mes de mayo, combate que ganó Mayweather por decisión dividida, fue la pelea más taquillera en la historia del boxeo, y se espera que la revancha se otro exitazo.

Pero De la Hoya, quien no quería pasar 16 meses sin pelear entre los combates, decidió aceptar una pelea para ponerse “a tono” y mantenerse en forma para la importante.

Entra en escena Steve Forbes, ex titular en peso liviano júnior y segundo en la segunda temporada del reality “The Contender”. De la Hoya peleará contra Forbes, cuyo estilo es similar al de Mayweather, el sábado por la noche (HBO, 10 ET) frente a un público que superaría las 26,000 personas en el estadio de fútbol del Home Depot Center en Carson.

Pero, ¿cuán en serio se toma De la Hoya a Forbes?

“Stevie Forbes mencionó que probablemente lo estoy pasando por alto por mi pelea ante Mayweather en septiembre, pero no es así”, dijo De la Hoya. “Estoy entrenando desde enero para esta pelea, he llevado a cabo los pasos necesarios para estar listo y lo estoy. Quienes crean que estoy pasando por alto a Stevie Forbes están equivocados, de ninguna manera es así”.

Además de la posible distracción por la futura pelea con Mayweather, Forbes tal vez logra intimidar a De la Hoya. Aunque es un boxeador talentoso y tiene mucha experiencia, Forbes tiene un peso natural de 140 libras (63.5 Kg.) y carece de potencia. Y subió 10 libras (4.5 Kg.) para pelear con De la Hoya, naturalmente más grande y fuerte.

No obstante, De la Hoya insistió que está enfocado exclusivamente en Forbes aunque mencionó que sí estuvo pensando sobre la revancha con Mayweather durante su campo de entrenamiento en Puerto Rico.

“No estoy pasando por alto a Stevie Forbes”, dijo De la Hoya. “Estuve entrenando tanto para esta pelea como si fuera la más importante de mi vida. Y lo es. Lo es porque no me siento como un campeón. No soy un campeón. Me siento como un contendiente. Y así es como voy a pelear — como un contendiente en el ring. Trabajamos duro pero definitivamente estamos listos”.

Si De la Hoya dice la verdad, es porque ya aprendió la lección.

Remontémonos al 2004.

De la Hoya tenía programadas dos peleas con su ex promotora, Top Rank. Para la primera pelea, De la Hoya subiría de categoría a peso mediano para medirse ante Felix Sturm en junio y, en la misma tarjeta, Bernard Hopkins defendería su título indiscutido en peso mediano ante Robert Allen. Si De la Hoya y Hopkins ganaban, chocarían en un mega combate en septiembre.

Hopkins, hizo su parte. Peleó primero y dominó a Allen en su tercer encuentro. Luego tuvo que sentarse ansiosamente para observar la lucha de De la Hoya contra Sturm.

No peleó como el típico De la Hoya, el rápido, preciso y poderoso De la Hoya, quien ahora admite que estaba en la peor forma de su carrera la noche que luchó contra Sturm.

En peso mediano por primera vez, De la Hoya estaba perceptiblemente débil al medio. Estaba lento y fue castigado toda la noche por el preciso jab de Sturm.

Cuando la pelea terminó, muchos creyeron que De la Hoya había perdido, pero le entregaron una decisión de 115-113 en las tres tarjetas, y así sobrevivió para su gran pelea con Hopkins.

Era evidente que De la Hoya había pasado por alto a Sturm, y que tenía los ojos puestos en el dinero y el nombre. Cuatro años después, De la Hoya dijo que fue un gran alivio haber superado a duras penas a Sturm. Dijo que ese combate le enseño los peligros de pasar por alto a un rival.

“En la pelea ante Felix Sturm sí lo pasé por alto”, dijo De la Hoya. “No entrené para él y estuve lento y perezoso. No me sentí un ganador en esa pelea. Me sentí un perdedor. Es una lección dura pero me alegra haberla tenido antes y no ahora porque estoy preparado para un gran año”.

Eric Gómez, amigo íntimo de De la Hoya y ahora vicepresidente de Golden Boy Promotions, dijo que cree que De la Hoya está realmente concentrado en Forbes y que no está pensando en Mayweather.

“Lo está tomando muy en serio”, dijo Gómez. “Si hay algo que puedo decir sobre Oscar es que tiene un gran ego, y su ego quedó herido con la derrota ante Mayweather. Las personas están diciendo que está terminado. Así que está lastimado.

“Quiere demostrar que todos están equivocados. Y no estará contento solamente con una victoria. Quiere ser el primero en noquear a Forbes. Todo atleta sueña con actuar ante su público, y Oscar quiere montar un buen espectáculo para los aficionados de su ciudad”.

Sea o no un truco para no antagonizar a De la Hoya, Forbes, de 31 años, también dijo que no cree que De la Hoya lo esté pasando por alto.

“Creo que está más concentrado en mí de lo que la gente cree por el simple hecho de con quién está entrenando (Floyd Mayweather Sr.)”, dijo Forbes sobre su ex entrenador. “He entrenado con los Mayweather casi toda mi carrera y nunca perdí una pelea con él. Así que estoy seguro, más que seguro, de que Big Floyd lo preparó bien para Steve. Creo que es normal que piense en la súper pelea (de septiembre), pero no creo que me esté pasando por alto como la gente dice”.

Aunque De la Hoya estuviera pasando por alto a Forbes y termine peleando como lo hizo ante Sturm, el entrenador de Forbes, Jeff Mayweather, sabe qué es lo que podría suceder.

“Estamos trepando una colina muy, muy escarpada, y no sólo porque es De la Hoya, sino por el negocio del boxeo”, dijo Jeff Mayweather, tío de Mayweather Jr. y hermano de Mayweather Sr. “Ya ha sucedido que De la Hoya tenía una importante pelea programada, contratos firmados, y, en mi opinión, perdió (ante Sturm), pero la pelea (ante Hopkins) se hizo de todos modos. Así que no sólo nos estamos enfrentando a Oscar.

“También nos estamos enfrentando al negocio del boxeo. Y no sería sincero si no lo dijera. Así que mi objetivo para esta pelea, además de ganar, claro, es lucirnos, lucirnos lo suficiente como para que el público y los medios nos den lo que nos merecemos al final del día”.

De la Hoya dijo que sencillamente eso no sucederá.

“Obviamente, no quiero que eso vuelva a suceder, ya sabes, lo que sucedió con Felix Sturm”, dijo. “Si hubiera estado en forma ante Felix Sturm, ¿lo habría noqueado? Sin duda. Así que es mi culpa por no haber estado en forma para esa pelea. Pero eso nunca volverá a suceder. He aprendido la lección y es lo último que quiero que suceda a esta altura de mi carrera, que es no estar preparado”.

Dan Rafael es analista de boxeo para ESPN.com. Cubrió las peleas de mayor envergadura en los últimos cinco años para el diario USA Today, incluidos combates con púgiles de la talla de Oscar de la Hoya, Félix Trinidad, Lennox Lewis, Mike Tyson y Bernard Hopkins, entre otros. Consulta su archivo de columnas.